Patrimonio de la Humanidad
La Basílica de la Sagrada Família es la obra más conocida de Antoni Gaudí y se ha convertido en símbolo indiscutible de Barcelona. Único en el mundo, está en proceso de construcción desde 1882.
El color y la fantasía de la Casa Batlló cautiva a los peatones del paseo de Gràcia. En pleno corazón de esta elegante calle y en continua disputa con las vecinas casas Amatller y Lleó Morera, esta obra manifiesta el esplendor de un arquitecto que trabajó aquí con total libertad creativa, Antoni Gaudí.
En el céntrico paseo de Gràcia de Barcelona, encontramos la Casa Milà o La Pedrera una unión entre fantasía y funcionalidad que convierten esta obra arquitectónica en una visita indispensable. Es aquí donde Antoni Gaudí culminó su carrera, concibiendo un edificio modernista y adecuado a las nuevas necesidades sociales, sin olvidar nunca su fuente de inspiración principal: la naturaleza y las formas orgánicas.
La Casa Vicens (1883-1885) de Barcelona, declarada
Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO en 2005, se levanta en el tranquilo
barrio de Gràcia, como un oasis insólito de aroma oriental y mudéjar, cubierto de espectaculares baldosas verdes y blancas.
El Palau de la Música Catalana, el llamado "edificio más modernista del mundo" curiosamente no es obra de Gaudí, sino de su coetáneo
Lluís Domènech i Montaner (Barcelona, 1850-1923). Esta sala de conciertos de Barcelona, declarada
Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO, es un monumento artístico de una belleza excepcional y, al mismo tiempo, un escenario musical de gran prestigio.